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martes, 11 de abril de 2023

DIY: Torre de dados

Un elemento de escenografía muy recomendable por su doble utilidad, la torre de dados nos permite regular por donde saltan nuestros icosaedros favoritos sin que derriben otros elementos de la escenografía que tengamos dispuesta.

 Realizada con cartón pluma, madera de balsa, goma eva, cartón  y poliestireno. Falta pintar el interior para que no se vea el blanco del cartón pluma.

Pensaba incluirla en el entorno de Fyress Akh, un sandbox para un entorno de juego infantil juvenil, donde encontrar la torre de dados puede ser un buen objetivo como misión secundaria.

Una vez hallada y explorada, puede permitir a los jugadores más arriesgados apostar en diversos juegos de tentar a la suerte donde ganar o perder su fortuna. Juegos del estilo siete y media, yatzee, o más modernos como dados zombie, regicidio, isla calavera, etc.

La Torre de los Dados se encuentra en una colina desde la que domina el entorno circundante. Los caminos que llevan a ella han sido reclamados tiempo atrás por la naturaleza, y ahora son simples veredas, y eso tan sólo en sus tramos más conservados. 

Al este se extienden los Pantanos de Pifiote, conocidos por sus aguas turbias y fétidas que se deslizan lentamente hacia el oeste. El río Relanza que atraviesa y alimenta los pantanos, es un enlodado y traicionero curso de agua que fluye hacia el sur y es conocido por sus frecuentes inundaciones y la abundancia de criaturas peligrosas.

Al sur de la Torre se encuentran los Campos Críticos, un campo de hermosas flores gigantes que atraen a un sinfín de insectos, también gigantescos! Las leyendas cuentan que en uno de los recovecos que hay en los campos críticos se encuentra el Enclave del Éxito, una ciudadela de las hadas.

Al norte se encuentran las Forestas del Fracaso, un bosque denso y sombrío que parece estirarse hasta el infinito. La mayoría de la gente evita estas misteriosas y peligrosas tierras debido a los peligros que se ocultan en la oscuridad del bosque. Se cuenta que todos los intentos de asentarse en las forestas han fracasado, cuando de una manera u otra, los colonos han debido abandonar sus nuevas tierras.


Para facilitar los lanzamientos, la puerta de la torre se puede quitar. Aunque si se lanza un sólo dado, en ocasiones el mismo al caer abre la puerta, con lo que queda muy espectacular.

La Torre de los Dados es administrada por un anciano misterioso y sabio conocido como "El Maestro de los Juegos". Es él quien mantiene los juegos en orden y ayuda a los visitantes a encontrar los juegos que más les gusten. Lleva muuuuucho tiempo sin recibir visitas, por lo que ha desarrollado la costumbre de hablar en voz alta consigo mismo.

La Torre de los Dados es un lugar legendario entre los niños de la aldea, quienes siempre están ansiosos por descubrir nuevos desafíos y cuentan un sinfín de aventuras en este mágico lugar.

Un arco de piedra conduce a un pequeño patio donde se alza la torre de dados, una torre de piedra de tres plantas y planta cuadrada, rodeado por un pequeño patio también de piedra. 

Nada más acceder al interior, el "Maestro de los Juegos" recibe a sus visitas e inicia un recorrido por la torre, explicando que pueden encontrar en su interior. En la planta baja se encuentran tres armaduras completas de caballero, una en cada pared, que parecen vigilar el acceso. En un armario bajo el hueco de la escalera que asciende hay un sin fin de juegos en solitario. En la mesa hay desplegado uno de ellos con el que parece que el "Maestro de los Juegos" pasaba el tiempo antes de la llegada de los personajes. 

Una alfombra cubre el suelo, decorada con motivos cúbicos. "El Maestro de los Juegos" no explicará que bajo la alfombra se encuentra una trampilla de hierro que conduce a una pequeña habitación que parece estar hecha completamente de geodas que multiplican de forma fulgurante cualquier fuente de luz. . En el centro de la habitación hay una mesa de cristal con una caja de dados de refulgente diamante. Un viejo cuento habla de los dados mágicos de la torre de dados que conceden deseos a quienes los usan correctamente, pero nadie sabe a ciencia cierta cómo utilizarlos.

"El Maestro de los Juegos" enfila hacia la primera planta, donde pueden encontrar juegos de mesa clásicos como ajedrez, damas, catán, backgammon y cartas. También hay un armario lleno de disfraces y accesorios para que los niños puedan disfrazarse mientras juegan.

En la segunda planta,  Aquí, los visitantes pueden encontrar juegos de dados y otros juegos de azar. Hay mesas y sillas para sentarse y jugar, y una pequeña cocina donde se pueden preparar aperitivos y bebidas.

 En la tercera la sala está forrada con paneles de madera, a juego con una gran mesa central también  de madera, cubierta de diversos mapas y planos. Un gran mapa de la región cuelga de la pared, y en dos armarios se encuentran diversos juegos  de interpretación y estrategia, junto con una gran colección de miniaturas y escenografía variada. 

La parte superior de la Torre de los Dados cuenta con una terraza rodeada de almenas, que brindan una vista impresionante del paisaje circundante. Una estructura de madera sujeta la gran campana que corona la torre.

 

 La campana del crítico y la pifia, repica cuando se obtiene uno de estos resultados.

Complicación: 

Los custodios de la torre de dados son seres huecos, armaduras completas vacías, animadas por la magia del lugar que defienden la torre de los dados, expulsando a todo aquel que vulnere los reglamentos. El "Maestro de los Juegos" es a su vez un constructo que controla a las demás armaduras en una especie de mente colmena.

 


Que la fortuna poliédrica mantenga los unos apartados de vuestras caras visibles.

 

 

 

 

miércoles, 15 de marzo de 2023

WIP escenografía: Torreón de Tejas Rotas

 

El poliestireno extruido se puede considerar la  panacea universal a la hora de montar escenografía. Todavía no se encuentra comúnmente en bazares, pero si tenéis al alcance algún comercio de bricolaje y de construcción,  es probable que las tengan como planchas de aislamiento. Con una plancha tenemos para montar bastantes elementos. 

En esta entrada, seguiremos a nuestro amigo arquitecto Cirilo Minifigura en la construcción de un caserón torreón de tres plantas.

Buena hora, hacedores. Que vuestras articulaciones giren suaves! 

Vamos a proceder a la construcción de un torreón, porque... quien no querría un torreón? Todo el mundo quiere un torreón. Así que vamos a construir un torreón. Para facilitar la explicación, yo lo haré a mi escala, pero si queréis y tenéis el suficiente terreno despejado, no veo problema en que lo hagáis para el vuestro. 

Con una plancha de poliestireno extruido me ha bastado y sobrado,  y para los elementos de madera he utilizado listones de un mantel, y diferentes tipos de maderita estilo brocheta de los que se pueden encontrar en los bazares. Estos elementos se cortan bien con con sable luz, pero supongo que con un alicate común también se podrá, si no tenéis a mano un sable. Un trozo pequeño de mosquitera sirve para rejas en puertas y ventanas.

El labrado de la plancha de poliuretano se realiza mucho mejor en el extruido que en el expandido, que es más común, pero se deshace en bolitas de manera exponencial y es menos resistente. Entre piso y piso, utilizo un suelo de cartón pluma, para darle consistencia, en el que se pegan con cola blanca los muros.

 Quería una buhardilla opcional, que podía colocar o no dependiendo de la situación, con la idea de que el torreón se pueda configurar de diferentes formas al quitar o poner diferentes pisos. Con cartones de forma triangular se le da una forma de tejado en el que ir colocando las tiras de cartón de tejas. Tejas, pero no americanas. Las tejas de techo... ya sabéis.

Los elementos de cartón y madera se pueden pegar rápidamente con pistola de silicona, pero mejor no la apliquéis al poliuretano, ya que se deshace muy rápido, además de producir un humo nocivo. Si tramáis algo con calor y poliuretano, trabajad con una mascarilla adecuada y en lugar ventilado.

La capa base de pintura negra, licuada para que penetre bien en los labrados de piedra, nos servirá para que las sucesivas capas de gris queden más realistas. Queda mejor si no sobrecargáis el pincel con mucha pintura, utilizando un método similar al del pincel seco.

Cuando seque una capa de gris, se le mezcla un poco de blanco para aclararlo y se vuelve a aplicar estilo pincel seco. Repite el proceso hasta que te guste el resultado. Las capas secarán rápido, al usar poca pintura cada vez, incluso puedes usar una esponja para aplicarla. Además, mientras seca, puedes ir pintando el techo. Yo he usado azul, por que me gusta como contrasta, pero puedes usar el que quieras.

 Se puede aplicar otras capas de pincel seco de verde, o marrón, que le den un toque más variado a la piedra, y de amarillo a la madera, pero yo preferí beberme el café con leche antes de que se enfriara.

Hacer una pausa ayuda a que veamos en perspectiva la obra. Debería añadir algo que rompa con el monolítico gris...

Unas jardineras le darán un toque verde y natural. Son un elemento fácil de construir y que luce muy bien en contraste con la piedra. Resulta fácil plantar unos cuantos elementos verdosos de belenes navideños que suelen poblar los bazares. 

Con la  pistola de silicona, las jardineras se montan en un periquete. También se puede ganar algo de tiempo si pintáis los listones antes de montarlas.

Para las zonas del suelo, colocarlas a modo de plantas trepadoras luce estupendo.

Ya se puede considerar lo suficiente acabado como para recibir la visita de nuestros vecinos y amigos...

Con el plan principal resuelto, es hora de añadir elementos decorativos y filigranas varias al gusto. Como aún me quedan listones, voy a construir unas contraventanas de madera para la planta baja.

Con unos alfileres de cabeza redonda y unas hama beads de las que se usan para realizar pixel art, se pueden hacer unas bisagras que permitan el movimiento de las ventanas.

Una manita de pintura base negra para los fondos, otra marrón oscuro, y luego pinceles secos de marrón aclarado con amarillo...

Montaje de bisagras listo, ventanas dispuestas para añadirlas a nuestro torreón.

Al hacer los pisos individuales, podemos configurar el torreón de diversas maneras; sin tejado, con dos plantas,...

El sistema de apertura y cierre de las ventanas cumple fenomenal. Nuestra privacidad queda salvaguardada. 


Los interiores practicables resultan esenciales, en las partidas producen interesantes movimientos tácticos, y fuera de ellas, para nosotros las minifiguras, son un hábitat ideal.

Y hasta aquí esta guía, voy a estrenar el camastro del torreón con una siesta de campeonato. Les dejo con unas tomas a vista de humano, que vendrían a ser similares a las que llamáis a vista de dron:





 Dejemos a Cirilo en su merecida siesta y acabemos el artículo con algunas ideas peregrinas.


El Torreón de Tejas Rotas

Antiguamente, durante la era imperial, se construyeron multitud de torreones encrucijada. Eran estructuras defensivas ubicadas en puntos estratégicos, como colinas o junto a caminos importantes, con el fin de vigilar y proteger el territorio de invasiones y ataques enemigos. De torres cuadradas con muros de gruesa piedra y estrechas ventanas estilo saetera para poder disparar flechas, contaban con un piso superior almenado desde el que observar la región circundante desde un punto ventajoso. 

Además de como vigilancia y control se utilizaron como postas, donde se detenían los mensajeros y correos para descansar a sus monturas y alimentarse, e incluso algunos ofrecían servicios de reparación de carros y servicio de mantenimiento de bestias de carga, como el cambio de herraduras.

Con el paso de los años, estos torreones sufrieron diferentes destinos.  Algunos fueron derruidos, otros se derrumbaron sin ayuda, pero la mayoría fueron adquiriendo varios usos según cambiaban sus dueños. 

El Torreón de Tejas Rotas es en origen uno de estos torreones encrucijada situado sobre una colina desde el que se vigilaba el cruce entre los caminos que comunicaban la zona de granjas aledaña y el camino a la ciudad de Lumpenar. Al contrario que muchos otros lugares, esta zona el comercio no se vino abajo tras la fragmentación del imperio, sino que debido a la cantidad de granjas que mantenían un comercio de proximidad y bajo protección de Lord Argimiro Demellar, burgomaestre de Lumpenar se mantuvo más o menos indemne. Con el transcurrir de los años, se estableció un mercado semanal, donde los granjeros de la zona vendían e intercambiaban productos.  

 

Pasaron más años y se estableció la costumbre de que los burgomaestres de Lumpenar ocuparan el torreón en sus periodos de vacaciones. Poco a poco se fueron añadiendo nuevas construcciones al enclave; una taberna, una cuadra, e incluso una posada. Durante esta época se ampliaron las saeteras a ventanas, y se construyó el techo cubierto de tejas sobre una buhardilla de madera y la zona almenada se cubrió con ventanales y balaustradas dándole su forma actual.

En la guerras que asolaron la región años atrás, un asalto con catapulta dañó el tejado, que desde entonces ha permanecido sin reparar. Durante esas guerras el torreón fue utilizado como acuartelamiento por unos y otros.


En la actualidad el torreón de tejas rotas sigue en terreno de nadie, sobre la colina, rodeado de la taberna incendiada, la cuadra demolida  y la posada en ruinas, sobre los que se alza gobernando con su quebrada altura las cercanías, siendo un punto de alto valor estratégico codiciado por el que quiera hacerse con la región.

En el Torreón de Tejas Rotas...

1. Un grupo de bandidos ha establecido su base, desde la que asaltan y saquean los caminos cercanos. La agrupación de granjeros ofrece una recompensa por expulsarlos de la zona. 

2. Un grupo de soldados ha tomado el torreón como punto de vigilancia y exigen que reveles identidad y propósito. Buscan reclutar combatientes para su bando, incluso por la fuerza. 

3. Un grupo de mercenarios ha ocupado el torreón, se ofrecen al mejor postor.

4. Un mago ha establecido su morada en el torreón, alzando barreras arcanas que lo libran de visitas no deseadas. 

5. El torreón está plagado de ratas y pestes similares, haciendo inviable su ocupación hasta que la plaga sea eliminada.

6. Un grupo de aventureros está descansando entre aventuras. 

7. Una criatura mágica tiene su guarida. Para expulsarla se ha de realizar un ritual arcano especial.

8. Cada noche sin luna se observan extrañas luces que surgen del techo de tejas rotas e iluminan el cielo.

9.Un grupo de soldados heridos y agotados intenta restablecerse. 

10. Se esconde un peligroso fugitivo. Será enemigo o aliado?















































jueves, 31 de enero de 2019

Abono para el huerto

Saludos.
Si me acompañáis, os llevo al huerto.
Concretamente, a un huerto de coles en el que últimamente paso el tiempo. Es un pequeño proyecto de escenografía del que podéis ver el proceso de creación. Dos terrenos de huerto, uno sembrado y listo para la cosecha y otro arrasado. Al final de la entrada, y ya que de huertos trata, incluyo cinco  semillas de aventura, para que quede todo bien aderezado.

Huerto de coles (o lechugas, o cosas verdes redondeadas).
En dos versiones; listo para cosechar, y arrasado.





Todo empieza con una explosión, como las buenas películas de acción, los mejores universos y también este proyecto. En nuestro caso una explosión seminal de cola blanca y  arena fina con la que bautizaremos nuestros tableros de fibra, hardboard o masonita (básicamente nombres para lo mismo).


En el tablero destinado a crear el huerto sembrado, usa un pincel húmedo para repartir la pasta de cola y arena en zonas de sembrado y acequias de irrigación, formando las características ondulaciones del huerto.


En el tablero destinado a montar el huerto arrasado, una vez usado el pincel para realizar las ondulaciones, crea las zonas de siembras pisoteadas, utilizando un palo o el reverso del pincel para arrasar al gusto.


Para proteger el terreno y que la arena no se desprenda, es recomendable aplicar una capa de cola blanca para que acabe de fijarla bien.



La capa de imprimación negra nos servirá para resaltar bien la textura del terreno más adelante, los recovecos más profundos que queden negros pasarán por sombras.


Una forma barata pero trabajosa de obtener palitos para vallas, las cajas de cerillas de los bazares son baratas y contienen multitud de ellos. Cortando el fósforo, nos guardamos la madera para este y otros proyectos futuros.




Crónica de un fracaso: La primera opción fue pegar la madera para la valla con cola blanca. Pero tarda demasiado en secar (tras una noche secando, aún se movían), los postes se tuercen o se caen, hay que utilizar engorrosos soportes (pinzas para la ropa en la foto).


La segunda opción fue tirar de pistola de silicona caliente. En diez minutos estaba la toda la valla pegada y bien fija.  Cualquier modelo barato de pistola de silicona del bazar nos servirá y facilitará mucho el montaje de escenografía, por lo que ya se puede considerar una herramienta indispensable.



El trabajo más pesado y repetitivo es hacer las coles. 88 coles para el huerto, y casi dos docenas para el arrasado. Se usan alfileres de costura a los que se enrolla papel de plata en su cabeza redonda. Con el cuerpo de la col listo, se parten un par de trocitos de papel de plata que se deslizan desde la punta al cuerpo redondo de la col para representar la hoja, se pueden enrollar y arrugar de formas variadas para que cada col sea única. Se fija con unas gotas de pegamento instantáneo por encima. Si clavas los alfileres en un trozo de corcho blanco, puedes manipularlos con mayor soltura mientras los vas acabando.


Para romper con la rutina de hacer coles a cascoporro, va bien ir construyendo otros elementos más agradecidos. Los espantapájaros se pueden moldear con masilla de dos componentes de la del bazar (de fontanería, marrón-blanca), ya que no ha de ser figuras especialmente detalladas. Claro que si eres habilidoso en la tarea o simplemente te gusta, puede que prefieras usar la masilla verde de dos componentes (azul-amarilla), más maleable y específicamente creada para estos menesteres.


Para la fase de imprimación, e incluso para colores base, podemos contar con la ayuda  de los pequeños de la casa. Las pinturas acrílicas son adecuadas para trabajos manuales escolares y normalmente disfrutan pintando y así les hacemos partícipes. Que los peques vean como papel de plata y maderitas varias pasan poco a poco un escenario en el que jugar, ayudará a que los ganemos para la causa lúdica.








En el huerto arrasado, ponemos unas cuantas coles sueltas, y el espantapájaros derribado y pisoteado, como si hubiese sido arrancado y violentado por los asaltantes.


Este huerto sembrado tiene 88 coles, 11 filas de 8 cada una. El número puede variar según el tamaño del tablero que utilices, o el número de lineas de sembrado que hagas. En esta versión busqué que la peana de una figura media pudiera apoyare bien entre sembrados.




En el huerto listo para la cosecha, donde se coloca el espantapájaros, coloca una hama bead de manera que la figura encajará por el palo que le hace de base, así lo puedes reorientar, quitar y poner con facilidad.


El huerto se pinta con color marrón oscuro, a base de pinceles secos sucesivamente más claros hasta obtener el tono que te guste. En las zonas de irrigación aplica un verde y aplica de igual manera pinceles secos sucesivos de verde más claro. Iguala todo el terreno con un pincel seco amarillo muy poco cargado. Las vallas se pintan con un color base de marrón oscuro y luego sucesivos pinceles secos de color marrón más claro. Puedes envejecer la valla con un pincel seco de amarillo o reverdecerla con un pincel seco verde. Como en el pintado de miniaturas, en los pinceles secos, carga poco el pincel y haz las pinceladas con delicadeza, de manera que resalte la textura.


Las coles se pintan con un verde oscuro, pincel seco de verde claro brillante y se iluminan con un poco de amarillo. Al aplicar el pincel seco, la textura del arrugado del papel de plata asemejará la de las hojas de la col.


Puedes pegar unos matojos de plástico de pecera en las vallas, para dar más variedad al huerto.




Pinta el espantapájaros al gusto, yo me he decantado por pintar la cabeza como si se tratara de un saco, y el torso cubierto con ropa desgastada. Puedes pintarlo como si fuera cubierto con arpillera, incluso ponerle un sombrero. Al ser una pieza central, se destacará siempre.



El espantapájaros del huerto arrasado lo he pintado como si estuviera cubierto de barro y tierra.


Un cobertizo para herramientas, o para usar de letrina...  es el complemento ideal para el huerto. Usando la pistola de silicona caliente para pegar los listones proporcionados por los manteles individuales que se pueden encontrar en los bazares, en poco tiempo lo puedes tener listo.







Semillas de aventuras

1. Pérdida de Fe. 
(tipo embudo, de niveles bajos -sin PJ que expulsen no muertos-, o versión infantil)

Teofílio, el párroco del pueblo, enterró su objeto sagrado en un huerto tras la última crisis de fe que tuvo,  provocada por una de sus múltiples borracheras. Lo malo es que no recuerda donde exactamente, y la villa rural está sembrada de ellos. Para poner las cosas más interesantes, una horda de zombies se aproxima desde el camposanto cercano, y los personajes jugadores parecen los más adecuados para recuperar el obejto a la par que intentan que Teofílio vuelva a recuperar la fe y sea capaz de expulsar a los zombies.

Como extra, bien pudieran intentar descubrir quien ha sido el pérfido intrigante que alzó a los muertos, Virgilio el comerciante de vinos, quien ha obtenido un pergamino de alzar zombies de su último viaje a la ciudad y que también es el causante de las borracheras del párroco, al que invita sin cesar a la par que le hace sentir culpable de todo lo malo que ocurre en el pueblo, ya que sigue dolido porque tiempo atrás, Teofílio no pudiera salvar la vida de la novia de Virgilio, Alfonda, ahogada en el rio.


En su versión para peques, para evitar sustos (y como no tengo minifiguras zombies), cambié la premisa siendo el fondo el mismo. Loki, un vecino travieso, ha escondido en el huerto sembrado una joya muy querida de Mamá Babaza.





Sus retoños babaza acuden a recuperarla siguiendo sus huellas y destruyen todo a su paso, Loki escapa aterrorizado confesando a gritos lo que ha hecho pero y los demás vecinos del pueblo deben frenar a las babazas para que no destruyan todo, y más importante aún, buscar por el huerto al mismo tiempo.



En este minijuego, l@s peques participantes han de repartir miniaturas en buscar en el huerto (se puede registrar una col por mini cada turno, puedes apuntar el número de fila y columna donde está escondida la joya,... o revelarla en el momento más heroico) y hacer barreras para que las babazas no avancen. Se tira un dado por miniatura aliada en el grupo contra un dado por babaza enfrentada, se suman y el que gana empuja a los demás. Si las babazas ganan, derriban y "congelan" a los lego que se les oponen, que quedan fuera de combate para el resto de la aventura. Si ganan los lego, hacen retroceder unos pasos a las babazas, ganando tiempo. Cuando encuentran la joya, si la llevan hasta las babazas (todos los lego mueven 6 pasos, las babazas 1 paso) estas se retiran y el juego acaba en victoria para l@s peques. Básicamente se trata de jugar moviendo las babazas para dar juego mientras l@s peques deciden como se enfrentan/buscan al joya, gestionando sus minis en estas dos ocupaciones, según la edad de los participantes, cambia el número de babazas/minis y complica o facilita las cosas al gusto. 



2. De aquellos polvos, estos lodos.
(niveles bajos)

No hace mucho, el sol de la mañana sorprendió a un vampiro que huía del acoso de un grupo de aventureros. Sus cenizas se esparcieron por el huerto cuando el viento las dispersó. Ahora, el sembrado ha quedado maldito, el espantapájaros ha sido poseído por el espíritu del no muerto, y una bandada de estirges acosan a todo el que se acerca al lugar.

Si los personajes quieren acabar con la maldición, deberán llegar hasta el, evitando el acoso de las estirgues y la mirada hipnótica / aterrorizadora del espantapájaros, para arrancar un negro corazón que le ha surgido entre la pútrida paja de su torso.


3. Fachan muerto, abono para mi huerto.

El terrateniente local ofrece una sustanciosa recompensa a quien le traiga el cuerpo de un Fachan, una bestia fantástica del folclore escocés con un solo ojo, en cuyo torno tiene un único brazo y mano, y que se sostiene por una única pierna. Tiene varias encarnaciones en diferente compendios monstruosos de D&D e incluso en revistas Dragon. En el blog 5egrognard tenéis las características del clásico monstruo adaptadas a 5 edición: 

https://5egrognard.blogspot.com/2014/09/creature-catalog-part-5-fachan.html

El terrateniente piensa que si entierra el cuerpo del Fachan en sus huertos, las raíces de sus plantaciones serás más fuertes, nutritivas, ricas... y si los personajes quieren encargarse de la misión, puede que descubran que nada de esto es cierto. E incluso puede que el terrateniente les culpe a ello de su fracaso, a no ser que desacrediten sus fuentes de información. 


4. Coles Caóticas.

Tras una apacible mañana de mercado en la ciudad, el caos se desata a la hora de la siesta. Múltiples y olorosas ventosidades causan brotes de magia caótica (puedes usar tablas al azar de magia salvaje, o cualquier otra similar en su naturaleza de efecto azaroso arcano). Si los personajes investigan la fuente de tan extraño suceso, podrán descubrir que todos los afectados han comido coles de un mismo puesto en el mercado matutino.

El comerciante de las coles, un tal Flavio de Vientoalegre, regresó a su villorrio al acabar las ventas, alrededor de media mañana. Si van a Vientoalegre, comprobarán que allí el efecto es aún mayor, y el lugar es un sumidero de magia salvaje y ventosidades.

Pueden llegar a descubrir que el origen del efecto se encuentra en un huerto al pié de una colina. Parece ser que tiempo atrás un carro perdió freno y cayó desde el camino elevado al huerto. El carro contenía diferentes ungüentos, panaceas, bálsamos y pociones inocuas e inoperantes que algún charlatán pensaba vender en sus viajes, pero al romperse y mezclarse, se filtraron en la tierra y afectaron de tan caótica forma las coles que allí brotaron. No habrá forma de deshacer el entuerto, aunque cualquier alquimista pudiera pagar bien por unas muestras.

Los efectos de las coles caóticas pasarán una vez digeridas, pero los efectos de sus ventosidades arcanas, puede que duren mucho más. Sea como fuere, Vientoalegre, si sigue en pié en un futuro, pasará a ser conocido como Ventosidarcana.



5. Topota Madre. 
Los campos sufren la plaga de una insidiosa criatura que asola sus huertos y escapa bajo tierra antes de que puedan atraparla. La Topota Madre, un enorme y voraz topo que puede condenar a la hambruna a la villa si no es detenida. Ingeniarán los personajes alguna estratagema para atraerla y atraparla? Y si una vez capturada (y liquidada?)... descubren que en realidad no era Topota Madre si no su pequeña cría? Y ahora... verdaderamente rabiosa... Topota Madre viene a vengarse!




Que vuestra semilla brote fuerte y lozana.